El Síndrome de Behçet es una enfermedad reumática
crónica que fué descrita en 1937 por el médico turco Dr. Hulusi Behçet
que definió un síndrome caracterizado por una triada de signos: estomatitis aftosa (úlceras o llagas en la boca), úlceras genitales y uveítis (inflamación en la cámara anterior del ojo).
Su clasificación actual en el CIE-10 (Código Internacional de Enfermedades) es la M35.2.
Las aftas orales recidivantes (100% de los casos) son dolorosas,
y tienen un tamaño y aspecto variable curándose solas en 1 a 3 semanas,
sin dejar cicatrices. Las aftas genitales (60-80%) se localizan en el
glande y escroto en el varón y en la vulva, vagina y cervix en la
mujer, siendo dolorosas y tardando en cicatrizar en el varón, y mucho
menos molestas en las mujeres. La uveitis, bilateral casi siempre está
presente en el 60-70% de los pacientes. A veces, se asocian coroiditis,
hemorragias del cuerpo vítreo, neuritis óptica, alteraciones vasculares
retinianas y otras que pueden conducir a la ceguera si no se trata la
enfermedad.
Los pacientes suelen tener más de 20 años y la
enfermedad es unas dos veces más frecuente en el hombre que en la
mujer. Sin embargo se han descrito casos en recién nacidos de madres
con la enfermedad. La enfermedad neonatal está caracterizada por
estomatitis aftosa y fenómenos sobre la piel que desaparecen
espontáneamente a los 6 meses. La transmisión de la enfermedad de
madres a hijos se debe a anticuerpos específicos que llegan al feto a
través de la placenta.
Aunque el síndrome de Behçet sólo es
diagnosticado raras veces en los niños debe ser considerado en el
diagnóstico diferencial de cualquier desorden inflamatorio
multisistémico. El cuadro clínico del síndrome de Behçet en el niño
difiere del del adulto en la menor frecuencia de manifestaciones
oculares y en que aparecen otras manifestaciones menos corrientes.
Entre estas se incluyen neutropenia, esplenomegalia, síndrome de
Budd-Chiari, infiltrados pulmonares y ruptura de aneurisma de la
arteria pulmonar.
Los sistemas implicados en la enfermedad de Behçet son:
Úlceras orales:
como primer síntoma se observan en el 50% al 70% de los pacientes pero
en el transcurso de la enfermedad son vistas en el 100% de los mismos.
Úlceras genitales: aparecen en el 80% de los sujetos.
Manifestaciones cutáneas: se
observan en el 80% de los casos e implican foliculitis, pioderma,
pústulas, vesículas, pápulas, forúnculos, eritema nodosum y lesiones
parecidas a las producidas por el acné. Se observa patergia de la piel
a erosiones, pinchazos o inyecciones intradérmicas de salino (*)
Implicaciones oculares:
se manifiestan en el 75% como iridociclitis bien del segmento anterior
o posterior. Puede ir asociado a corioretinitis, papilitis óptica y
tromboflebitis retinal). Las frecuentes recaídas pueden ocasionar
complicaciones como glaucoma, cataratas y ceguera.
Articulaciones: la incidencia es del 65% con artralgia y artritis, sobre todo de la rodilla.
Implicaciones venosas: la tromboflebitis
recurrente es típica en el síndrome de Behçet incluyéndose
tromboflebitis superficial, trombosis venosa intracraneal, oclusión de
la vena cava inferior o superior y síndrome de Budd-Chiari.
Implicaciones del SNC:
sólo se han descrito en el 18% de los casos se expresan como
meningoencefalitis, seudotumores cerebrales, neuroparálisis craneales y
síntomas piramidales y extrapiramidales. Es típico que la enfermedad se
inicie como una esclerosis múltiple debido a la vasculitis y
obstrucciones de los vasos craneales.
Implicaciones del tracto digestivo:
se han observado síntomas inespecíficos como cólicos, náuseas, vómitos,
diarrea y anorexia. Otros pacientes muestran colitis ulcerosa y
síntomas similares a los de la enfermedad de Crohn. La afectación
esofágica es rara, pero cuando existen consisten en ulceraciones que
pueden horadar debajo de la mucosa, estenosis, trayectos fistulosos y
perforación
Otros sistemas:
se descrito en raras ocasiones glomerulonefritis creciente, síndrome
nefrótico y amiloidosis. A nivel arterial se han descrito aneurismas de
aorta y ataques isquémicos transitorios. A nivel cardíaco, miocarditis,
pericarditis e infarto de miocardio. Finalmente también se ha descrito
la miositis en el síndrome de Behçet

Úlceras en colonoscopia
ETIOLOGIA Y PATOGENIA
La etiología y patogenia de este síndrome permanecen sin esclarecer. Se
considera como una enfermedad autoinmune ya que el denominador común en
muchos pacientes es la vasculitis. Se han encontrado anticuerpos a
membranas de la mucosa oral y complejos inmunes en el 50% de los casos.
El antígeno HLA-B85 (B51 y B52) es de 3 a 4 veces más frecuente entre
los pacientes que entre los controles.
La enfermedad de Behçet es rara, de evolución crónica y con capacidad
para producir inflamación a nivel de los vasos sanguíneos del
organismo, por lo que se considera una vasculitis sistémica. Aunque
inicialmente se consideró una enfermedad propia de los países
mediterráneos y Japón, actualmente se sabe que la enfermedad está
esparcida por todo el mundo. La creciente descripción de casos en los
países asiáticos hace que muchos autores relacionen su distribución con
las rutas comerciales remotas y le den el nombre de enfermedad de la
Ruta de la Seda.
La prevalencia de la enfermedad en España puede acercarse a los 5 casos
por 100.000 habitantes, mientras que en Japón es de 13 y en Turquía de
hasta 80 casos por 100.000 habitantes. No hay ninguna causa conocida
responsable de la aparición de la enfermedad. No es contagiosa, ni se
transmite sexualmente. Los investigadores piensan que aparece en
personas genéticamente predispuestas que se ven expuestas a algún
agente externo medioambiental, probablemente una bacteria. Los
pacientes con la enfermedad suelen tener defectos en el sistema
inmunológico. La evolución de la enfermedad de Behçet suele ser
intermitente, con períodos de remisión y exacerbación a lo largo de los
años, con una tendencia progresiva hacia la remisión. Los síntomas
pueden durar desde días a semanas, o pueden comportarse de forma
crónica durante meses o años. Tienden a causar un gran malestar y
pueden provocar niveles de incapacidad importante que interfieren con
la calidad de vida.
DIAGNÓSTICO
Se basa en la observación clínica a largo plazo. Las clasificaciones
diagnósticas mas utilizadas se muestran en la siguiente tabla. El
diagnóstico diferencial incluye la aftosis oral recidivante, síndrome
de Reiter, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, esclerosis múltiple,
LES y tumores cerebrales entre otros.
TRATAMIENTO (ver más abajo niveles de evidencia)
Como la causa de la enfermedad es desconocida, el
tratamiento se hace de acuerdo a los síntomas individuales y al momento
de su aparición. Los medicamentos están dirigidos a reducir la
inflamación o bien a intentar regular el sistema inmunológico. Algunos
de los medicamentos usados son:
- Corticoides tópicos, que pueden aplicarse directamente en las lesiones de la piel, boca u ojos para reducir la inflamación y el dolor.
- Antiinflamatorios no esteroideos y analgésicos,
como la aspirina, el paracetamol y el ibuprofeno para aliviar el dolor
y la inflamación articular colchicina, que al contrario que en la gota
no se usa para combatir la inflamación aguda, sino para prevenir los
brotes articulares o cutáneos de la enfermedad
- Corticoides orales,
como la prednisona, para reducir la inflamación. También se utiliza el
clásico cocimiento de llantén (plántago) que posee propiedades
anti-inflamatorias y analgésicas.
- Otras medicinas que pueden ser útiles son la pentoxifilina y la dapsona
- Inmunosupresores,
que son tratamientos que intentan frenar el proceso inmune acelerado.
Se reservan para las manifestaciones severas de la enfermedad y
requieren una estricta vigilancia del tratamiento. Se han utilizado la
azatioprina, la ciclosporina, el tacrolimus, la ciclofosfamida, el
metotrexato y el interferón alfa.
Novedades
Una de las más importantes novedades en el ámbito
del tratamiento del Síndrome de Behçet, es la utilización de un sistema
de filtrado de determinados componentes de la sangre conocido como Aféresis de Granulocitos o Granulocitoaféresis (Adacolumn ® ), disponible en el Institut Ferran de Reumatología a través del Servicio de Terapia Autoinmune.
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El Síndrome de Behcet es una enfermedad sistémica
que se caracteriza por la presencia de úlceras orales y genitales
recurrentes, y compromiso ocular. En 1990, un grupo de estudio
internacional desarrolló los siguientes criterios diagnósticos
estandarizados para el Síndrome de Behcet: úlceras orales recurrentes,
más dos de los siguientes: úlceras genitales recurrentes, lesiones
oculares, lesiones cutáneas o prueba de patergia. La enfermedad tiene
una distribución mundial, con una prevalencia que varía entre 1/10 000
en Japón a 1/ 500 000 en los países occidentales. Afecta
fundamentalmente a adultos jóvenes (Int Study Group 1990).
Es considerada como una enfermedad autoinmune
dado que la lesión patológica principal es la vasculitis, y
aproximadamente en el 50% de los casos se encuentran autoanticuerpos
circulantes dirigidos contra la membrana de la mucosa oral humana. Se
ha reportado la ocurrencia familiar de la enfermedad, y en pacientes de
los países del Mediterráneo este y Japón, la enfermedad parece estar
ligada a los antígenos de histocompatibilidad HLA-B5 y HLA-DR5.
Las úlceras aftosas orales recurrentes son
habitualmente dolorosas, persisten durante una a dos semanas y curan
sin dejar cicatríz. El compromiso gastrointestinal se caracteriza por
úlceras de la mucosa intestinal. Las úlceras genitales son similares a
las orales. El compromiso cutáneo incluye foliculitis, eritema nodoso,
o un exantema símil acné. Sin embargo, la vasculitis es poco frecuente.
La reacción inflamatoria inespecífica de la piel ante un rasguño o la
inyección intradérmica de solución salina (prueba de patergia) es una
manifestación frecuente y específica en pacientes japoneses y del
Mediterráneo este.
El compromiso ocular es la complicación más
temida, ya que en ocasiones progresa rápidamente a la ceguera. El
compromiso ocular del Síndrome de Behcet incluye iritis, uveítis
posterior, hipopion, uveítis, oclusión de los vasos retinianos y
neuritis óptica.
La artritis del Síndrome de Behcet es una
artritis no deformante. Puede afectar las rodillas y tobillos. En la
cuarta parte de los pacientes puede producirse trombosis venosa
superficial o profunda. Si bien el tromboembolismo pulmonar es una
complicación rara, algunas veces se produce obstrucción de la vena cava
superior. La vasculitis de la arteria pulmonar se ha reportado en el 5%
de los pacientes (Moutsopoulos 1994).
El compromiso del sistema nervioso central
incluye hipertensión endocraneal benigna, cuadros símil esclerosis
múltiple, compromiso piramidal y trastornos psiquiátricos. Con respecto
a los hallazgos del laboratorio, generalmente se observa aumento
inespecífico de los marcadores de inflamación, aunque también pueden
encontrarse anticuerpos contra la mucosa oral humana. La severidad del
Síndrome de Behcet disminuye con el tiempo. Con excepción de los casos
con compromiso neurológico, la expectativa de vida habitualmente no se
afecta, y la única complicación seria es la ceguera.
El tratamiento del Síndrome de Behcet es
sintómatico y empírico. Se han utilizado distintas intervenciones de
acuerdo a los síntomas: corticoides tópicos para el compromiso de las
mucosas, reposo y analgésicos para la artritis, aspirina y dipiridamol
para la tromboflebitis, y colchicina para las formas leves del
Síndrome. En el tratamiento de la uveítis y el compromiso del sistema
nervioso central, se han utilizado corticoides sistémicos, azatioprina
y ciclosporina.
Dado que en los últimos años ha surgido nueva
evidencia, se necesita una revisión sistemática para guiar a los
clínicos en el tratamiento de estos pacientes.
Se resumen los resultados de los estudios para
cuatro categorías principales: compromiso ocular, úlceras orales y
genitales, lesiones dérmicas y artritis.
Compromiso ocular
En el estudio de Aktulga 1980, no se observaron
diferencias en la mejoría del compromiso ocular entre colchicina y
placebo, con una odds ratio OR de 0.47 (IC del 95%: 0.06, 3.78).
En el estudio de BenEzra 1988 (ciclosporina vs
tratamiento convencional), los autores informaron que la mayoría de los
pacientes que recibieron ciclosporina tuvieron una mejor agudeza visual
luego del tratamiento. Sin embargo, no hubo diferencia en la agudeza
visual después de un mes, entre ciclosporina y tratamiento convencional
[DPP 0.070 (IC del 95%: -0.117, 0.257)]. Después de dos años de
tratamiento con ciclosporina, la agudeza visual se mantuvo estable o
mejor que al inicio en la mayoría de los pacientes, pero no hubo
diferencia entre ciclosporina y tratamiento convencional [DPP 0.120 (IC
del 95%: -0.163, 0.403).
En el estudio de Masuda 1989, el tratamiento con
ciclosporina se asoció con una mejoría significativa comparada con
colchicina en la frecuencia (OR 0.10, IC del 95%: 0.04, 0.23) y
severidad (OR 0.10 IC del 95%: 0.04, 0.23) de los ataques oculares
(p< 0.001 de acuerdo a los autores). Los síntomas clínicos mejoraron
significativamente en el grupo con ciclosporina, con una odds ratio OR
de 0.11 (IC del 95%: 0.03, 0.40, p< 0.001).
En el estudio de Ozyazgan 1992 (bajas dosis de
ciclosporina vs ciclofosfamida), la dosis promedio de ciclosporina fue
de 4.89 mg/kg/día durante los seis meses del período de cegamiento. De
acuerdo a los autores, la agudeza visual mejoró significativamente
(p< 0.0001) comparada con la observada al ingreso en el estudio. Sin
embargo, no hubo diferencia entre ciclosporina y ciclofosfamida [DPP
0.800 (IC del 95%: -2.521, 4.121)]. No obstante, esta mejoría inicial
desapareció durante la fase sin cegamiento. La agudeza visual entre los
8 pacientes que continuaron recibiendo ciclosporina hasta los 24 meses,
fue similar durante la fase sin cegamiento y al ingreso. No se
observaron cambios en la agudeza visual entre los pacientes que
recibieron ciclofosfamida, en ninguno de los tres puntos de corte, con
excepción de una tendencia al empeoramiento en la fase sin cegamiento
comparado con el ingreso al estudio. Si bien hubo una tendencia hacia
un menor número de ataques oculares en el grupo ciclosporina, estos
resultados no alcanzaron significación estadística en los intervalos de
tiempo evaluados por la DPP, a seis meses de -0.140 (IC del 95%:
-0.350, 0.070) y 12 meses DPP -0.110 (IC del 95%: -0.561, 0.341).
En el estudio de Yacizi 1990 (azatioprina vs
placebo), hubo dos grupos diferentes: con y sin compromiso ocular
previo. En el grupo sin compromiso ocular previo, 9 pacientes
desarrollaron enfermedad ocular durante el estudio, 8 de 13 que
recibían placebo, y 1 de 12 que recibían azatioprina [OR 0.11 IC del
95%: 0.02, 0.54) p= 0.008 por prueba exacta de Fisher]. Un paciente del
grupo placebo requirió una inyección de metilprednisolona para
controlar el empeoramiento de la enfermedad ocular.
En el grupo con compromiso ocular previo, 6 de 23
pacientes del grupo placebo debieron ser retirados del estudio por
enfermedad ocular severa, comparado con 0 de 25 pacientes del grupo
azatioprina (OR 0.10 IC del 95%: 0.02, 0.53). Catorce pacientes tenían
enfermedad uniocular al comienzo del estudio, 7 en cada grupo. En 5
pacientes del grupo placebo y 0 del grupo azatioprina, se afectó el ojo
sano (OR 0.06 IC del 95%: 0.01, 0.46, p< 0.001).
Siete pacientes del grupo placebo tuvieron 15
episodios de uveítis con hipopion, comparado con un paciente del grupo
azatioprina que tuvo un único episodio (OR 0.16 IC del 95%: 0.03,
0.70). Este resultado alcanzó significación estadística en el estudio
(p= 0.018 por prueba exacta de Fisher). Seis pacientes (con 9
episodios) del grupo azatioprina y 10 pacientes (con16 episodios) del
grupo placebo, requirieron dosis altas de metilprednisolona (OR 0.42 IC
del 95% 0.13, 1.39).
Incluyendo los datos de los seis pacientes
retirados del estudio por enfermedad ocular severa, la agudeza visual
promedio no se modificó entre la primera y la última visita en el grupo
azatioprina, comparado con un pequeño pero significativo deterioro en
la agudeza visual en el grupo placebo [DPP -0.910 (IC del 95%: -1.962,
0.142) p< 0.025]. El empeoramiento en el grupo placebo fue también
evidente cuando se excluyeron del análisis los datos de los 6 pacientes
retirados (p< 0.01).
Ulceras orales y genitales
En el estudio de Aktulga 1980, no se observaron
diferencias en las aftas [OR 3.01 (IC del 95%: 0.56, 16.15)] o úlceras
genitales [ OR 2.30 (IC del 95%: 0.34, 15.44)] entre los grupos
colchicina y placebo.
En el estudio de Benamour 1991 (saliva autóloga
vs placebo), no hubo diferencias en la severidad de las aftas orales
[OR 1.36 (IC del 95%: 0.38, 4.87)] o las úlceras genitales [OR 1.19 (IC
del 95%: 0.21, 6.61)].
En el estudio de Davies 1988 no se observaron
diferencias entre aciclovir y placebo en cuanto a la frecuencia de
úlceras orales [DPP 3.3 (IC del 95%: -12.379, 18.979)] y úlceras
genitales [DPP 0.0 (IC del 95%: -9.283, 9.283)] durante el tratamiento
(p= 0.21 de acuerdo a los autores).
En el estudio de Hamuryudan 1991, el interferón
alfa tópico fue ineficaz en la prevención de nuevas úlceras [DPP 2.90
(IC del 95%: -4.396, 10.196)], y no disminuyó el número total de
úlceras en el grupo tratamiento [DPP 1.05 (IC del 95%: 0.082, 2.018)].
En el estudio de Masuda 1989, el tratamiento con
ciclosporina se asoció con una mejoría significativa de las aftas
orales, comparada con colchicina [OR 0.14 (IC del 95%: 0.06, 0.31)].
Los síntomas clínicos mejoraron de forma significativa en el grupo
ciclosporina comparado con el grupo colchicina [OR 0.11 (IC del 95%:
0.03, 0.40)].
Lesiones dérmicas
En el estudio de Masuda 1989, la ciclosporina
mejoró las lesiones dérmicas, comparada con colchicina [OR 0.30 (IC del
95%: 0.12, 0.75), p< 0.01].
Artritis
En el estudio de Aktulga 1980 (colchicina vs
placebo), no se observaron diferencias significativas en la mejoría de
la artritis [OR 0.49 (IC del 95%: 0.05, 5.11)] o artralgias [OR 0.85
(IC del 95%: 0.06, 11.78)].
En el estudio de Calguneri 1996a (colchicina vs
colchicina más penicilina benzatínica) los pacientes del grupo
colchicina más penicilina benzatínica tuvieron significativamente menos
episodios de artritis comparado con los pacientes que recibieron sólo
colchicina [OR 0.09 (IC del 95%: 0.05, 0.19)]. El análisis de subgrupo
de los pacientes sin antecedentes de artritis, reveló una incidencia
significativamente mayor de nuevos episodios de artritis durante el
seguimiento en los pacientes del grupo colchicina vs los pacientes con
tratamiento combinado [OR 0.19 (IC del 95%: 0.04, 0.85), p< 0.001].
En el mismo estudio, la prueba de rangos
logarítmicos (log-rank test) evidenció un aumento significativo en la
duración media de los períodos libres de artritis (p< 0.001) en los
pacientes tratados con penicilina, comparado con aquellos que
recibieron sólo colchicina, por ej, 13.2 meses (rango 5-16.4 meses)
versus 7.4 meses (rango 2-16 meses). Calculamos la desviación estándar
utilizando el rango y la regla de Chebyshev, y confirmamos este aumento
estadístico en la duración de los períodos libres de artritis, con una
DPP de 5.80 (IC del 95%: 4.608, 6.992). Por el contrario, no hubo
diferencias entre los grupos en la duración [OR -0.50 (IC del 95%:
-2.449, 1.449)], severidad [OR 0.73 (IC del 95%: 0.16, 3.38)] o patrón
[OR 0.94 (IC del 95%: 0.10, 8.71)] de los episodios de artritis que
ocurrieron.
En el estudio de Moral 1995 (azapropazona vs
placebo), no se observaron diferencias entre los grupos con respecto a
la persistencia de la artritis [OR 1.62 (IC del 95%: 0.58, 4.53)], la
aparición de nuevos ataques de artritis [OR 0.61 (IC del 95%: 0.19,
1.98)] y la duración promedio de la artritis [DPP 0.200 (IC del 95%:
-4.085, 4.485)], durante las tres semanas de seguimiento. La
tumefacción articular, número de articulaciones dolorosas, y la
puntuación de la escala visual análoga mejoraron de forma significativa
en ambos grupos en todas las visitas comparado con el ingreso al
estudio, pero no hubo diferencias entre los grupos en estos parámetros.
Marcadores de laboratorio
En el estudio de Yacizi 1990 (azatioprina vs
placebo), no se observaron diferencias significativas entre los grupos
en el recuento de glóbulos blancos [OR 2.78 (IC del 95%: 0.82, 9.42)].
En el estudio de Moral 1995 (azapropazona vs
placebo), no se observaron diferencias entre los grupos al día 21, en
el valor promedio de la PCR [DPP 1.0 (IC del 95%: -0.605, 2.605)] o ERS
[DPP 2.1 (IC del 95%: -11.277, 15.477)].
En el estudio de Davies 1988 (aciclovir vs
placebo) no se observaron diferencias entre los grupos en el recuento
de glóbulos blancos [DPP -0.1 (IC del 95%: -1.105, 0.905)],
inmunoglobulinas [DPP -0.10 (IC del 95%: -1.725, 1.525)], hemoglobina
[DPP -0.10 (IC del 95%: -0.780, 0.580)] o ERS [DPP 4.60 (IC del 95%:
-1.477, 10.677)].
DISCUSIÓN
El propósito de este estudio fue realizar una revisión sistemática de
las diversas intervenciones farmacológicas para el tratamiento de las
manifestaciones clínicas del Síndrome de Behcet, versus placebo u otra
intervención farmacológica.
Sólo se revisaron los estudios que contribuyeran con evidencia
importante (ECAs). Sin embargo, existe claramente una carencia en el
rendimiento de los ECAs de alta calidad metodológica en el caso de esta
enfermedad. Incluyendo tanto estudios doble-ciego (cinco) como
simple-ciego (cuatro), pudieron incluirse 10 estudios en la revisión.
El método de la asignación fue definido de acuerdo a lo establecido por
Schultz 1995. Sólo dos ECAs tuvieron un método de la asignación
adecuado, y en ocho éste fue inadecuado o confuso.
Como consecuencia de la ausencia de intervenciones y/ó de medidas de
resultado similares entre los estudios, ninguno de estos datos pudo
analizarse por el método de agregación. Por lo tanto, no se evaluó la
heterogeneidad y no fue posible realizar análisis de sensibilidad de
acuerdo a la calidad de los estudios o las dosis de drogas utilizadas.
En un metanálisis es de utilidad realizar una prueba de distribución en
embudo (Funnel plot) para evaluar la existencia de sesgo de
publicación. Para realizar esta prueba, se requieren al menos 5 ó 6
estudios sobre la misma medida de resultado e intervención. Dado que
sólo se dispuso de un estudio para cada medida de resultado e
intervención, esta prueba no fue realizada.
Los estudios revisados presentan problemas metodológicos que podrían
hacer cuestionar la validez de sus resultados. En uno de estos estudios
(Benamour 1991), 56% de los pacientes fueron retirados después de la
aleatorización y antes de la intervención. Para los resultados finales,
el grupo de intervención incluía 30 pacientes y el grupo placebo 14. El
estudio de Calguneri 1996a fue descrito como simple-ciego, pero sólo el
investigador principal y quien analizó los datos fueron ciegos; los
pacientes y los médicos no fueron ciegos. En el estudio de Oryazgan
1992, sólo el oftalmólogo fue ciego.
Además, se observaron varias diferencias entre los estudios en cuanto
al tipo de intervenciones y medidas de resultados descriptas. En nueve
estudios se estudiaron nueve intervenciones farmacológicas diferentes
para distintas manifestaciones del Síndrome de Behcet. Este hecho hace
imposible aplicar el método de agregación ya sea sobre intervenciones o
medidas de resultado. Además refleja la falta de uniformidad en la
selección y el reporte de las medidas de resultado entre los estudios
de tratamiento del Síndrome de Behcet. También demuestra la necesidad
de más estudios con mayores tamaños de la muestra o medidas de
resultado estandarizadas, de modo de disponer de una mayor muestra para
el metanálisis.
Como consecuencia de la falta de comparabilidad entre los estudios,
tuvimos dificultades para realizar análisis de subgrupos. No obstante,
algunos autores realizaron este análisis, el cual incluimos. Por
ejemplo, en el estudio de Davies 1988, se dividió a los pacientes en
grupos con y sin compromiso ocular previo, y en el estudio de Calguneri
1996a, en grupos con y sin ataques de artritis previos.
A pesar de algunos resultados positivos, esta revisión sistemática no
avala claramente el efecto terapéutico de ninguna de las intervenciones
estudiadas.
En el caso del compromiso ocular, a pesar del pequeño tamaño de la
muestra (BenEzra 1988), la agudeza visual se mantuvo en los pacientes
que recibieron ciclosporina, comparado con el empeoramiento en los
pacientes con tratamiento convencional (corticoides, leukeran). El
estudio de Masuda 1989 (ciclosporina vs colchicina), confirmó estos
resultados. Por el contrario, en otro estudio (Ozyazgan 1992), a pesar
de la mejoría inicial en el grupo ciclosporina comparado con el grupo
ciclofosfamida, la diferencia no persistió después de 2 años. En el
estudio de Yacizi 1990 (azatioprina vs placebo), los pacientes del
grupo azatioprina, con o sin compromiso ocular previo, tuvieron
significativamente menos compromiso ocular que el grupo placebo. Sin
embargo, el tamaño de la muestra fue demasiado pequeño para generalizar
estos resultados.
En el estudio que comparó penicilina benzatínica más colchicina vs
colchicina (Calguneri 1996a) se observaron mejores resultados en el
grupo con tratamiento combinado, con respecto a la frecuencia de los
ataques de artritis y nuevos episodios de artritis. Sin embargo, no
hubo diferencias entre los grupos en la duración, severidad o patrón de
los episodios de artritis que ocurrieron.
La azapropazona no demostró un efecto beneficioso sobre el compromiso articular, al ser comparada con placebo (Moral 1995).
Un aspecto preocupante de esta revisión sistemática es la potencial
existencia de sesgo de publicación. Por lo tanto, sería deseable que
los estudios futuros utilicen una mejor metodología en cuanto al
cegamiento, reporte del flujo de los participantes, y estandarización
de las medidas de resultado. Aconsejamos a los investigadores describir
de forma completa el número y flujo de los pacientes por grupo de
tratamiento a lo largo de todo el estudio, y reportar claramente las
causas de abandono en cada grupo. Esta revisión se vio obstaculizada
por la falta de uniformidad en la forma de reportar estos items.
En resumen, los resultados de nuestra revisión no sugieren claras
ventajas de algunos tratamientos clásicos para el Síndrome de Behcet,
como colchicina (para el compromiso ocular, aftas, lesiones dérmicas o
artritis), corticoides (ojo), azapropazona (artritis) y aciclovir
(aftas). Los resultados sugieren que la ciclosporina y la azatioprina
son beneficiosas en la prevención del compromiso ocular, y que la
penicilina benzatínica ayuda a prevenir nuevos ataques de artritis.
CONCLUSIONES DE LOS AUTORES
Implicaciones para la práctica
Nuestros resultados demuestran la falta de eficacia de algunos de los
tratamientos clásicos para el Síndrome de Behcet, incluyendo
colchicina, ciclofosfamida y corticoides para el compromiso ocular,
azapropazona y colchicina para la artritis, y aciclovir y colchicina
para las aftas. Los resultados confirman los efectos protectores de la
ciclosporina y azatioprina para el compromiso ocular y la penicilina
benzatínica para la artritis.
Implicaciones para la investigación
Como consecuencia de la ausencia de intervenciones y medidas de
resultado similares entre los estudios, ninguno de los estudios pudo
ser analizado por el método de agregación. Deberían realizarse estudios
adicionales aleatorios, placebo controlados, doble ciego, para comparar
ciclosporina, azatioprina y penicilina benzatínica vs placebo, con el
objeto de hacer estos resultados generalizables y comparables.
TABLAS
| Characteristics of included studies |
| Study |
Aktulga 1980
|
| Methods |
Randomized, placebo-controlled, double-blind trial.
|
| Participants |
Thirty-five patients with Behcet's disease (O'Duffy criteria).
Twenty-four weeks trial
Male /female ratio 3.6
Analysis exclude drop-outs (4 and 3) |
| Interventions |
Placebo (n=17) or colchicine 0.5 mg t.i.d.
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| Outcomes |
Assessment of aphtas
Eye involvement
Genital ulcers
Erythema nodosum
Pyoderma
Arthritis
Arthralgia. |
| Notes |
Quality score=3
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| Quality |
A
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| Study |
Benamour 1991
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| Methods |
Randomized, placebo-controlled, single-blind trial.
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| Participants |
One
hundred patients with Behcet's syndrome with either oral or genital
aphtas and joint involvement were included in a 15 week trial.
Exclusion criteria: patients on immunosupressants or on corticoids.
There were no differences pre-trial except for the presence of joint lesion (intervention 73%, placebo 57%).
Fifty-six withdrawals before intervention. |
| Interventions |
Five
intradermal injections per week (after 5th week two injections per
week) of progressively diluted (from 1/10 000 000 to 1/100 in a period
of 5 weeks) autologous saliva (n=30) or physiological serum (n=14).
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| Outcomes |
Rate of improvement of oral and genital aphtas
Joint involvement.
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| Notes |
Quality score=3
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| Quality |
C
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| Study |
Benezra 1988
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| Methods |
Randomized, controlled, single-blind trial.
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| Participants |
Forty
patients with ocular Behcet's syndrome were included in a 104 weeks
trial.No clear statement of inclusion/exclusion criteria. |
| Interventions |
Cyclosporin
A 10 mg/kg/d was tapered to 5 mg/kg/d (n=20) or conventional therapy:
(n=20) 1 to 1.5 mg prednisolone/kg/d or chlorambucil 0.1-0.2 mg/kg/d
and the dosage was lowered according to clinical response.
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| Outcomes |
Visual acuity, mouth ulcers, genital ulcers. Patients drop-outs because severity of eye involvement. |
| Notes |
Quality score=2 |
| Quality |
A
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| Study |
Calguneri 1996a |
Methods
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Randomized, controlled, single-blind (data analyst and the independent investigator) clinical trial.
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Participants
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Hundred and twenty patients (1.07 male/female ratio) were included in a 104 week trial.
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| Inclusion criteria: Int. Study Group. |
No significant differences between groups pre-trial.
Mean age 36.8 sd 9.6
Intention to treat analysis.
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Interventions
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Colchicine 1.5 mg/day (n=60) or colchicine plus intramuscular benzatine-penicilline 1.2 million ui/3 weeks (n=60).
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Outcomes
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Arthritis: incidence, duration, severity and pattern of attacks.
Co-interventions: corticoids.
Duration of arthritis episode-free periods.
Subgroup analysis: patients with no prior history of arthritis.
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| Notes |
Quality score=2
Neither dropouts nor withdrawals.
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Quality
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C
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Study
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Davies 1988
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Methods
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Randomized, placebo-controlled, double-blind, clinical trial. Crossover design.
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Participants
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Twenty-two patients with recurrent oral and genital ulceration (Mason and Barnes criteria for Behcet's syndrome) were included in a 24 week trial.
Patients with life-threatening or severe complications such as active uveitis were excluded.
Mean age 43 (range 18-55 years).
Males/women 7/15.
Drop-outs: two patients on active treatement, one because unacceptably active disease. Four withdrawals.
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Interventions
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Acyclovir (n=22) (4000 mg/day/1 week, followed by 800 mg daily for 11 weeks) or placebo (n= 22). Four weeks of washout and they crossed to the missed intervention for an additional period of 12 weeks.
Six patients were on corticoids, one on azathioprine, and a second aspirin, during the whole trial.
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Outcomes
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Frequency of oral ulcers, new lesions.
Frequency of genital ulcers, new lesions.
ESR, Hb, WBC, IgG.
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Notes
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Quality score=5
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Quality
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B
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Study
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Hamuryudan 1991
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Methods
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Randomized, placebo-controlled, double-blind trial.
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Participants
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Sixty-three behcet's patients (26 males, 37 females) with active oral ulcers were included in a 24-week trial. Two withdrawals (1/1).
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Interventions
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Topical Interpheron-alpha-2c hydrogel (1*10^5 U/g) qid (n=30) vs placebo (n=31).
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Outcomes
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New ulcers, total ulcers.
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Notes
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Quality score=3.
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Quality
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B
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Study
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Masuda 1989
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Methods
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Randomized, controlled, double-blind trial.
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Participants
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Ninety-six patients aged 15 years or more with Behcet's syndrome, whose visual acuity was 20/40 or less, and who experienced at least two episodes of ocular attack during the prior 16 weeks, were included in a 16 weeks trial.
There were no significant differences between the two groups pre-trial.
Dropouts: renal dysfunction in 1 cyclosporin case and hepatic dysfunction in two colchicine cases.
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Interventions
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Cyclosporin 10 mg/kg/day (n=47) or colchicine 1 mg/day (n=46).
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Outcomes
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Frequency of ocular attack
Visual acuity
Ocular manifestations
Systemic symptoms.
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Notes
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Quality score=3
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Quality
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B
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| Study |
Moral 1995
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Methods
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Randomized, placebo-controlled, double-blind clinical trial.
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Participants
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Sixty-three Behcet's patients with acute arthritis of up to 10 days of duration were included in a 3 weeks trial. Twenty-eight patients (14 males, 14 females; mean age 36.2 sd 8.1 years) from azapropazone, and 29 patients (18 males, 11 females; mean age 34.2 sd 8.4 years) from the placebo completed the trial.
Exclusion: patients on NSAID and those with contraindication to NSAID.
No dropouts.
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Interventions
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Azapropazone 300 mg or placebo qid. Use of acetaminophen was allowed and the number of tablets recorded. Six patients were on azathioprine (3 / 3), and 11 (6 AZP / 5 PBO) were on colchicine, during the trial.
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Outcomes
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Persistence of Arthritis
New Arthritis
Mean episode duration
Joint swelling
Tender joint score
Visual analogue scale for pain
Mean CRP mg/dl
Mean ESR, mm/hour.
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Notes
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Quality score=3
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Quality
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B
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Study
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Oryazgan 1992
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Methods
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Randomized, controlled, single-mask (the ophthalmological examination) clinical trial.
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Participants
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Twenty-three patients with Behcet's syndrome and bilateral, severe, reversible uveitis with posterior involvement and at least three ocular disease attacks within the previous 6 months were included in a 104 week trial, of them a mean of 52 weeks masked.
Exclusion: end stage disease, irreversible retinal damage, blindness, on immunosupressive agents.
No pre-treatment differences between groups except for sex.
Women did not accept to be included in Cyc A group because risk of hirsutism.
Mean age 29 sd 6 (Cyc A), mean 32 sd 6 (CTX).
Mean visual acuity at entry 4.46 sd 2.96 (Cyc A) 4.77 2.65 (CTX).
Duration of eye disease in years 2.64 sd 1.58 (Cyc A), 2.39 sd 2.37 (CTX).
No dropouts.
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Interventions
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Oral cyclosporin A 5 mg/kg/day (n=12) or monthly intravenous 1 g boluses of cyclophosphamide (n=11).
Three patients were on corticoids during the trial (1/2).
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Outcomes
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Improvement of visual acuity
Incidence of ocular attacks/patient/month
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Notes
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Quality score=0
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Quality
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C
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Study
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Yacizi 1990
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Methods
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Randomized, placebo-controlled, double-blind clinical trial.
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Participants
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O'Duffy's criteria for diagnosis of Behcet's syndrome
Exclusion: irreversible bilateral eye disease, fundi not assessable, those on immunosupressive agents, levamisole or penicillamine in the previous 3 months or corticoids in the last month. Group I: under 40 years, whose duration of disease was 24 months or less, without evidence of uveitis (n=25), and group II: patients of any age and any duration of the disease with eye disease (n=48), were included in a 104 week trial.
Dropouts: 6 in the group 2 on placebo, because of severe eye disease. Intention to treat analysis.
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Interventions
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Group I: azathioprine 2.5 mg/kg (n=12) or placebo (n=13) and group II: azathioprine 2.5 mg/kg (n=25) or placebo (n=23). Corticosteroid treatment remained available to all patients.
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Outcomes
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Azathioprine effect on preexisting eye disease and prevention of new eye disease Withdrawals due to eye disease
Development of new eye disease
Involvement of previously unaffected eye
Hypopyon uveitis
Corticosteroid treatment of deteriorating eye disease
Change in visual acuity
Side effects.
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Notes
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Quality score=3
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Quality
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B
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Excluded studies
Study
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Reason for exclusion |
Abdalla 1973
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Open.
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Bach 1997
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Editorial.
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Chavis 1992
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Open.
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Elidan 1991
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Uncontrolled.
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Gardner-Medwin 1994
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Retrospective.
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Hamuryudan 1990
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Open.
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Hamuryudan 1994
|
Open.
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Hamuryudan 1997
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Follow-up of Yacizi 1990.
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Ince 1996
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To assess toxicity of methotrexate in rheumatoid arthritis patients, a questionnaire was used. To test its credibility it was tested in four different groups of patients. One of them was a Behcet's patient.
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Kazokoglu 1991
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Open.
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Mochizuki 1991
|
Open.
|
Nussenblatt 1983a
|
Uncontrolled
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Nussenblatt 1983b
|
Uncontrolled.
|
Nussenblatt 1985a
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Follow-up.
|
Nussenblatt 1985b
|
Follow-up.
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Nussenblatt 1996
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Pilot study. Not controlled. Two patients.
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Nussenblatt 1997
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Forty patients with uveitis were included in the trial, but only seven with Behcet's syndrome. No characteristics, withdrawals or outcomes are isolated and available for the Behcet's syndrome patients.
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Sakane 1995
|
Open.
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Simsek 1991
|
Open.
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Wechsler 1988
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Review.
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Whitcup 1994
|
Whitcup 1994
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(*) Saenz A, Ausejo M, Shea B, Wells G, Welch V, Tugwell P. Farmacoterapia para el Sindrome de Behcet (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2005 Número 2. Oxford: Update Software Ltd. Disponible a: http://www.update-software.com . (Traducida de The Cochrane Library, 2005 Issue 2. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).
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